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Contraseñas
Mar 21, 2022
Tecnología

Ya no tienes que recordar tu contraseña

Como lees en el título, hoy hablamos de la batalla definitiva: reconocimiento facial vs contraseñas. ¿Qué es mejor?

La tecnología nace para mejorar la vida de las personas y gracias a ella llega el reconocimiento facial para solucionar un problema común: recordar todas las contraseñas. Y es que te dediques a lo que te dediques, si estás en internet, tienes que acordarte de al menos un par de contraseñas.

El problema: Recordar todas las contraseñas

Cada vez que nos queremos registrar en una plataforma o crear un perfil nuevo, tenemos que pensar en una combinación nueva de caracteres. Las ansias por acabar rápido nos llevan a repetir la misma contraseña sencilla de siempre, precisamente las más vulnerables. 

De hecho, las combinaciones fáciles, como secuencias consecutivas, repeticiones de un dígito o palabras como “contraseña”, no suponen ningún reto para los ciberdelincuentes

El típico “12345”, “contraseña” o “1q2w3e” son ejemplos de contraseñas que utiliza todo el mundo y que ponen en riesgo los datos que, en teoría, intentamos proteger. 

Normalmente optamos por contraseñas débiles porque son más fáciles de recordar, pero tenemos que tener presente que las contraseñas no tienen que ser sencillas. Al contrario, son una barrera para proteger nuestros datos, nuestra información personal, etc. 

Y aunque las personas nos las arreglemos para crear contraseñas alfanuméricas, aparentemente complicadas, lo cierto es que no pueden igualar el nivel de complejidad de sistemas ajenos a su razonamiento, contraseñas creadas artificialmente, o sistemas más avanzados, como la biometría. 

Autenticarse con una contraseña estática hace más probable el acceso no autorizado a servicios e información. Las contraseñas que repetimos a diario ya no cumplen su objetivo .

El problema es que tenemos que recordar muchas claves y contraseñas en el día a día.  Tenemos muchas y más que tendremos a medida que nos registramos en más plataformas.

A los usuarios no nos gustan las contraseñas y no tenemos tiempo para caracteres especiales, mayúsculas, signos, etc. Por suerte ya está todo inventando… 

La solución: El reconocimiento facial

El inicio de sesión biométrico a través del reconocimiento facial puede poner fin a la pesadilla de las contraseñas. Con un selfie, proporcionamos evidencia física de nuestra identidad. El sistema recopila estos datos y los compara con la información que tiene. Si hay coincidencia, el sistema nos valida. 

El inicio de sesión basado en reconocimiento facial emplea datos únicos, que diferencian a las personas y que no son transferibles. De ahí que las características biométricas  sean un elemento crucial en la justificación de la identidad digital de una persona. 

Los sistemas de autenticación basados en reconocimiento facial eliminan la necesidad de recordar contraseñas, por eso son más seguros. A diferencia de las contraseñas, las personas no pueden perder u olvidar sus “datos biométricos”, ya que, son inherentes. 

El inicio de sesión biométrico verifica la identidad de un usuario a partir de sus datos biométricos. Es decir, a partir de su rostro, su huella digital, etc. El sistema confirma que la persona es quien dice ser antes de iniciar sesión en determinada plataforma o servicio.

El inicio biométrico añade una barrera adicional de seguridad, ya que, su uso requiere la presencia física de la persona para autenticarse. 

Podemos ayudarte con el inicio de sesión biométrica de tu plataforma, ¿te lo enseñamos en una demo?